domingo, 22 de noviembre de 2009
lunes, 16 de febrero de 2009
martes, 9 de diciembre de 2008
¿Plantas aéreas?
...Y se hizo la luz
lunes, 28 de julio de 2008
Seguimos ahí
miércoles, 23 de julio de 2008
viernes, 18 de julio de 2008
miércoles, 16 de julio de 2008
Sobre las crisis y los gobiernos
En las situaciones favorables al crecimiento, todos los Gobiernos terminan apuntándose los resultados positivos. Aunque estos estén más bien propiciados por el ciclo, los presentan como un resultado de su buena gestión. Y la gente no muy bien informada lo entiende así. Pero igualmente, cuando vienen mal dadas, esa gente a quien culpa es al Gobierno.
En realidad, en el sistema globalizado en que vivimos, la mayor parte de los Gobiernos nacionales tienen muy escaso papel en el hecho de que el ciclo económico sea o no positivo. Los poderes que realmente dirigen la economía son los centros de las finanzas y del alto empresariado. Por eso, al enjuiciar la crisis, acusar de ella al Gobierno es una trampa. Tras la II Guerra Mundial, y aún más claramente después del hundimiento del llamado "socialismo real", la libertad de mercado se ha impuesto rotundamente. Han triunfado las tendencias a la privatización de las actividades económicas y se ha negado a los Estados -y, por consiguiente, a los Gobiernos- toda intervención en estas cuestiones.
La libertad de mercado significa hoy que quien tiene el poder sobre la economía son unos individuos que han tenido la habilidad de convertirse en los dueños de las finanzas y las grandes empresas y que proceden, con arreglo al criterio del máximo beneficio, a su antojo, sin ningún control público efectivo. Y cuando se equivocan, pueden provocar seísmos económicos y sociales, como el que estamos viviendo.
En su mayoría, los Estados y los Gobiernos han perdido soberanía y autoridad. Porque los organismos supranacionales la han limitado seriamente y, además, velan cuidadosamente por la estricta aplicación de la libertad de mercado.
Es decir, la globalización tal como existe hoy ha ido distanciando los poderes económicos del poder político. El poder político va siendo relegado en este ámbito a un papel secundario. La política ya no dirige la economía; son los poderes económicos los que deciden autónomamente.
Santiago Carrillo, ex secretario general del PCE, es comentarista político.







